
Halliburton opera en Venezuela desde 1938 | Foto: Halliburton.
Halliburton anunció el 21 de septiembre dos memorandos de entendimiento separados: uno con la brasileña Eneva para identificar oportunidades de desarrollo de gas en Venezuela, y otro con la venezolana Wesca (West-Construcciones) enfocado en evaluación de yacimientos y planificación de desarrollo. Ninguno de los dos compromete a Halliburton a desplegar equipos, personal o capital en un plazo determinado. Un MOU fija intención de negociar alcance, no un contrato de ejecución — así lo enmarca la propia compañía en su comunicado.
Con Eneva, mayor operador privado de gas natural de Brasil, Halliburton extiende una relación que ya opera en territorio brasileño. Con Wesca, que en 2017 pasó de contratista de servicios a operador de petróleo y gas en el occidente venezolano, la colaboración ya existía en interpretación de subsuelo y toma de decisiones de desarrollo con herramientas digitales — el MOU formaliza y amplía ese vínculo hacia evaluación de campo.
El permiso de EE.UU. para que empresas de servicio como Halliburton operen en Venezuela no es nuevo: la Licencia General 48 de OFAC, del 10 de febrero, autoriza el suministro de bienes, tecnología y servicios para exploración, desarrollo y producción — la vía bajo la cual una firma como Halliburton puede moverse en el país. Es distinta de la Licencia 50A, del 13 de febrero, que nombra a un grupo cerrado de majors (BP, Chevron, Eni, Repsol, Shell y, desde el 18 de febrero, Maurel & Prom) para operar directamente. Halliburton, entonces, no esperó una licencia nueva para firmar estos MOU: el marco legal lleva siete meses abierto. Por qué el anuncio llega específicamente en septiembre, y no antes, no está establecido — no hay información pública que lo explique, y no vamos a inventar una causa.
Quién gana en el papel: Eneva obtiene una vía de entrada a Venezuela apalancada en una relación ya probada en Brasil, sin asumir aún compromiso de capital. Wesca consolida su posición como socio técnico local preferido de una de las mayores compañías de servicios del mundo. Halliburton se adelanta con base instalada —casi nueve décadas de presencia, oficinas propias— antes de que otras firmas de servicio formalicen acuerdos bajo la misma licencia.
Lo que no hay todavía es un compromiso de inversión, un campo identificado o una fecha. El anuncio es señal de intención, no evidencia de actividad en terreno.
Redacción PETROGUÍA
PUBLICADO: 23 de septiembre de 2026











