
Central Hidroeléctrica Simón Bolívar (Guri), eje principal de la evaluación técnica de Siemens y GE
Las compañías Siemens y GE Vernova han sostenido contactos con el Gobierno venezolano para evaluar el estado del sistema eléctrico y definir posibles esquemas de rehabilitación, en un contexto marcado por el deterioro de la infraestructura y las limitaciones operativas acumuladas durante los últimos años.
Las gestiones incluyen visitas técnicas al complejo hidroeléctrico del Bajo Caroní —Guri, Caruachi y Macagua—, que concentra la mayor capacidad de generación del país. La central Simón Bolívar supera los 10.000 megavatios instalados, aunque su disponibilidad efectiva se ha visto reducida por fallas acumuladas, mantenimiento diferido y restricciones en el acceso a repuestos y servicios especializados.
El sistema eléctrico venezolano depende en gran medida de este eje hidroeléctrico, con una participación que históricamente ha oscilado entre 60% y 70% de la generación total. Las fallas registradas desde 2019 evidenciaron la fragilidad de esta estructura, agravada por la limitada capacidad termoeléctrica de respaldo.
El acercamiento con ambas compañías ocurre en paralelo a conversaciones oficiales para atender la crisis eléctrica, especialmente en regiones como el Zulia, donde las interrupciones del servicio se han mantenido de forma recurrente. La vicepresidenta Delcy Rodríguez ha señalado que existen contactos directos con Siemens y General Electric para evaluar alternativas de recuperación del sistema.
En el plano regulatorio, la OFAC ha emitido licencias que permiten, bajo condiciones, la provisión de bienes, tecnología y servicios vinculados con generación, transmisión y distribución eléctrica, así como la negociación de contratos contingentes en el sector energético. No obstante, hasta ahora no se han anunciado acuerdos de ejecución ni cronogramas de obras.
La situación del sistema eléctrico mantiene implicaciones directas sobre el sector petrolero. La inestabilidad en el suministro afecta operaciones de producción, sistemas de bombeo, mejoradores de crudo e infraestructura de refinación, en un momento en el que el país se mantiene alrededor del millón de barriles diarios, según cifras oficiales y estimaciones secundarias de mercado.
Por ahora, el proceso se encuentra en fase de evaluación técnica y estructuración de propuestas, en un escenario donde la participación de fabricantes originales aparece como una de las principales opciones para intervenir sobre infraestructura crítica.
PUBLICADO: 25 de abril de 2026











